He pasado cuatro días en Roma, que
se han concretado en dos, para realizar actividades conjuntas con miembros de
21 países europeos para homenajear al Skal de Roma en su 70º aniversario ya que
nació en el año 1949, acudiendo entre otras personalidades, Karim Coulanges,
antigua presidenta mundial del Skal Internacional y antigua presidenta del
primer club del mundo, el de París.
Organizado, al estilo italiano por
Antonio Percario, actual presidente del Skal Roma, quien nos reunió en una
histórica sala pequeña del Capitolio romano (Ayuntamiento), edificio donde hace
años se firmó el acta de creación del Mercado Común, conformado entonces por
Italia, Francia, Alemania, Bélgica, Holanda y Luxemburgo y que fue el germen de
lo que hoy es la Unión Europea y sus 28 países, bueno ya casi 27 tras la muy
pronta salida del Reino Unido, explicación que recibimos del past presidente de
Roma, Augusto Minei, al que ya el Skal de Madrid hizo entrega de un diploma en
al Festival Internacional de Cine Turístico de Lecce, ciudad barroca situada en
el tacón de la bota de Italia.
Hubo un feliz acontecimiento el
hermanamiento del Skal de Roma con el Skal de Estocolmo, donde los presidentes
se intercambiaron regalos y la CEO del Skal Internacional, Daniela Otero, le
facilitó a cada uno un diploma conmemorativo de este singular acto.
Tras un rápido almuerzo a base de
bocadillos italianos, el grupo de presidentes del Skal Europa se reunió en una
sala adjunta, donde no se dudó en decir que hay que conformar un solo grupo con
el fin de que Europa tenga voz única ante todos los clubes del mundo, pues
conforma la tercera parte del Skal mundial, sin que ello suponga un costo
adicional a las arcas de los clubes individuales.
Tras una tarde lluviosa, que no
invitaba a pasear y a tras una tregua pude recorrer la parte histórica de la
villa, desde el monumento a Víctor Manuel hasta el Coliseo recordando las
tantas visitas que hice a la ciudad Eterna, la última en mayo de 2018 y unos
meses antes en el Festival de Cine Turístico.
Lo mejor de todo, sin duda alguna,
la excelente organización de la cena de gala en el lujoso hotel de
San Regis, comparado con el Ritz de Madrid, donde actuó el presidente del Skal
de Roma, quien nos facilitó una guía turística de la ciudad, dedicada a todos y
cada uno de los presidentes de los clubes asistentes. Excelente la cena y excelente
la organización, pues además hubo una magnífica actuación operística, a cargo
de un dúo (tenor y soprano) y de un pianista, concluyendo con el brindis de la
Traviata. Exitosa noche para todos. Tuve la suerte de estar muy bien acompañado
en la mesa número 2 por el presidente del Skal Italia y también del Skal de
Venecia, Armando Ballarini; la presidenta del Skal España, Pepa Díaz, y la
skalega del Skal de Málaga Raquel Cancelas, además en el coctel me di la
oportunidad de lucir mi capa española que a muchos asombró por la vistosidad y
elegancia de la prenda.
El menú fue el siguiente: Cannoli di carne salata, semolino, ricota e
pomodorini a grappolo informati con emulsione al basilico. Como segundo, Maccheroncini artigiamali allo stracotto con
crocante, di pane aromatizado al cacio e timo. Además, un piccolo assagio di bucatini a`ll
amatriciana, para continuar con suprema
di pollo farcita, para concluir con un sorbete
de mango y una torta milleflogie,
una enorme tarta conmemorativa de los 70 años, que cortó el presidente del Skal
de Roma. ¡Una noche inolvidable!







